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Reptiles y anfibios

Instan a Ecuador a frenar el tráfico de iguanas marinas

Investigadores advierten que el crimen organizado acecha a los singulares reptiles de Galápagos pese a las estrictas normas y prohibiciones comerciales.

Publicado por Mongabay · · 2 min de lectura

En el mapa: Ecuador · Lagartos

Instan a Ecuador a frenar el tráfico de iguanas marinas
Imagen: Mongabay

El aumento del comercio ilícito de iguanas marinas de Galápagos ha desatado la alarma entre los conservacionistas, quienes instan al gobierno ecuatoriano a enfrentar a las redes organizadas de caza furtiva. En los últimos meses, las fuerzas de seguridad interceptaron múltiples intentos de contrabando, incluido un incidente en la terminal de la capital donde se sorprendió a un viajero que transportaba decenas de estos vulnerables lagartos marinos empaquetados en recipientes de plástico.

Otras acciones policiales de este año descubrieron lagartos jóvenes destinados a compradores asiáticos, mientras que varios ejemplares fueron hallados abandonados en paseos peatonales de la parte continental en Guayaquil. En total, las autoridades han incautado cerca de cincuenta animales a lo largo del año. Estos singulares reptiles, conocidos por ser los únicos lagartos adaptados para nadar en el mar y alimentarse de algas marinas, enfrentan una creciente presión por parte del comercio ilegal de mascotas exóticas impulsado por coleccionistas internacionales.

En un artículo publicado en la revista Science, el académico Juan José Alava, de la Universidad Simon Fraser de Canadá, junto con otros investigadores, recalcó que el comercio ilícito opera como crimen organizado. Señalaron que la caza furtiva añade otra grave carga a poblaciones que ya lidian con presiones climáticas, residuos plásticos y contaminación química. Los científicos pidieron revisiones exhaustivas de los procedimientos de seguridad y de los protocolos de control ambiental en los centros de transporte.

Los investigadores señalan que las normas de viaje actuales no están logrando disuadir las operaciones ilícitas. Aunque los visitantes del archipiélago se someten a inspecciones obligatorias de equipaje y a la supervisión de guías, los traficantes siguen eludiendo la detección. Los expertos sugieren que las organizaciones criminales reclutan con frecuencia a pescadores artesanales locales, cuyos ingresos habituales se han visto golpeados por conflictos regionales y dificultades ambientales, ofreciéndoles ganancias ilícitas que superan los salarios habituales de la pesca.

Las organizaciones conservacionistas también señalan problemas de cumplimiento internacional en el marco de los acuerdos de la CITES. Aunque la especie recibió el nivel más alto de protección mundial que prohíbe el comercio comercial, gobiernos extranjeros han aprobado previamente exportaciones de ejemplares declarados como nacidos en cautiverio sin verificar su procedencia. Dado que estos lagartos requieren arena isleña especializada y algas específicas, la reproducción en cautiverio sigue siendo prácticamente inviable.

Los defensores esperan que una próxima conferencia internacional cierre los vacíos existentes exigiendo pruebas sobre el estatus legal de los planteles parentales fundadores. De aplicarse, tales medidas podrían exigir que los animales incautados retenidos en recintos en el extranjero sean devueltos a Ecuador, salvaguardando el patrimonio evolutivo de las islas.