Mamíferos salvajes
Piden cautela sobre animales como herramientas climáticas
Una nueva revisión científica advierte contra promover la recuperación de elefantes y ballenas como mecanismo de alto riesgo frente al cambio climático.
Publicado por Mongabay · · 2 min de lectura

Los esfuerzos por restaurar las poblaciones de grandes animales se han planteado cada vez más como una forma de capturar carbono atmosférico. Criaturas de gran tamaño, como los elefantes africanos y las ballenas oceánicas, almacenan carbono en sus tejidos a lo largo de prolongadas vidas, lo que ha impulsado propuestas para vincular su recuperación directamente con las estrategias globales de mitigación climática. Sin embargo, una revisión publicada en Current Biology advierte de que depender de la recuperación de la fauna silvestre para obtener beneficios climáticos entraña una incertidumbre sustancial y riesgos notables.
Los investigadores evaluaron cómo influyen las especies de grandes animales silvestres en el ciclo del carbono, centrándose detalladamente en los datos sobre elefantes y ballenas. Aunque las ballenas vivas retienen carbono en sus cuerpos y fertilizan el fitoplancton que absorbe carbono, su influencia general sigue siendo compleja. Los elefantes en África también muestran repercusiones dispares en los ecosistemas. Los elefantes de bosque dispersan semillas que ayudan a regenerar los bosques, pero tanto los elefantes de sabana como los de bosque dañan con frecuencia las plantas leñosas, lo que altera los balances de carbono de formas impredecibles.
El estudio recalca que los beneficios climáticos generados por los grandes animales pueden tardar décadas o siglos en materializarse por completo. Por el contrario, los investigadores subrayan que la necesidad urgente de frenar el aumento de las temperaturas globales exige medidas inmediatas, principalmente poniendo fin a la combustión de combustibles fósiles. Debido a estos plazos tan dispares, presentar la recuperación animal como una solución climática rápida podría generar falsas expectativas.
Los autores también advierten contra vincular la conservación de la fauna directamente a los mecanismos de créditos de carbono o a los mercados de compensación financiera. Asignar un valor climático monetario a animales individuales podría alentar a los gestores a priorizar el almacenamiento de carbono por encima de la estabilidad general del ecosistema. Los investigadores sostienen que proteger y restaurar la fauna diezmada debe seguir centrado en resolver la crisis mundial de biodiversidad, en lugar de actuar como un sustituto de la reducción directa de emisiones.


