Insectos y polinizadores
Hallan una rara abeja minera en una reserva de Somerset
Una marisma restaurada en West Country atrajo a abejas mineras del áster marino, marcando una sorprendente expansión hacia el oeste del polinizador costero.
Publicado por BBC News · · 2 min de lectura

Un raro insecto distinguido por marcas similares a las de una cebra ha aparecido inesperadamente en Somerset, muy lejos de su territorio habitual en las costas del sur y este de Inglaterra. El naturalista Nigel Phillips documentó a la abeja minera del áster marino en la reserva natural de Steart Marshes, en West Country, y describió el repentino encuentro como una enorme sorpresa.
Durante su prospección, Phillips localizó una cantidad significativa de abejas junto a múltiples lugares de anidación colonial excavados directamente en tierra seca y arenosa. Antes de este hallazgo, el observador suponía que la especie vivía exclusivamente en las regiones intermareales que rodean el estuario del Támesis.
Según el Wildfowl and Wetlands Trust, la llegada destaca cómo los programas de restauración costera pueden ayudar a que poblaciones de fauna silvestre poco comunes se establezcan y prosperen. La organización benéfica de conservación concluyó una amplia iniciativa ambiental en Steart Marshes en 2014, rehabilitando antiguas parcelas agrícolas como humedales intermareales al permitir que las aguas marinas naturales inundaran el terreno.
El regreso de las mareas estimuló la regeneración de una variada flora costera en toda la península, en particular de abundantes ejemplares de áster marino. Esta planta produce llamativas flores amarillas y rosadas que se abren a medida que el verano da paso al otoño. La abeja minera del áster marino muestra preferencias florales altamente selectivas y depende por completo de estas flores específicas durante su período de vuelo estacional.
Los responsables de la reserva enfatizaron que los humedales costeros albergan una notable riqueza de biodiversidad que a menudo escapa a la vista del público. Aunque los visitantes suelen asociar las marismas con grandes concentraciones de aves limícolas, patos y gansos, el hábitat cobija a una comunidad vital de invertebrados. De las 290 especies de invertebrados registradas en las marismas británicas, 148 no pueden sobrevivir en ningún otro tipo de hábitat.
La administradora del sitio, Bay Alys Laver, señaló que localizar un insecto tan inusual demuestra el valor de la gestión continua del suelo llevada a cabo por el personal de la reserva junto con los ganaderos locales. Laver expresó su alegría de que los humedales recién creados acogieran con éxito a su primera colonia de abejas mineras del áster marino.


