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Vida marina

Costa Rica bajo escrutinio por comercio de tiburón sedoso

Un tratado internacional evalúa las altas exportaciones de tiburón sedoso de Costa Rica para determinar si la especie marina enfrenta riesgos de extinción.

Publicado por Mongabay · · 2 min de lectura

En el mapa: Costa Rica · Tiburones

Costa Rica bajo escrutinio por comercio de tiburón sedoso
Imagen: Mongabay

Costa Rica se encuentra bajo examen formal por parte de la convención mundial sobre comercio de vida silvestre CITES debido a su intensa comercialización de tiburones sedosos. Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la nación centroamericana generó aproximadamente el 82 por ciento de los productos de tiburón sedoso comercializados directamente en todo el mundo entre 2020 y 2024.

Los tiburones sedosos habitan en aguas tropicales de todo el mundo, pero sus poblaciones han disminuido drásticamente, lo que les ha valido una clasificación como especie vulnerable en la Lista Roja de la UICN. Estos grandes depredadores marinos son capturados con frecuencia en operaciones de pesca comercial por su carne y sus aletas, destinadas estas últimas predominantemente a los mercados de Asia. Las investigaciones muestran que la sobrepesca ha provocado disminuciones sustanciales en cientos de especies de tiburones y rayas en las últimas décadas.

Crecientes preocupaciones de conservación Los biólogos señalan que los tiburones sedosos son particularmente susceptibles a la sobreexplotación debido a que maduran tarde, requiriendo a menudo de diez a doce años antes de poder reproducirse. El grupo conservacionista CREMA informó que Costa Rica envió 734 toneladas métricas de carne junto con 45 toneladas de aletas desde junio de 2023 hasta mayo de 2024, lo que representa al menos 45.000 tiburones muertos.

Los defensores del medio marino sostienen que las capturas locales se dirigen de manera desproporcionada a los juveniles, y estiman que más de cuatro quintas partes de los tiburones sedosos desembarcados en Costa Rica no han alcanzado la madurez reproductiva. Los críticos también afirman que las cuotas de captura carecen de fundamentos científicos rigurosos y que existen disparidades sustanciales entre los desembarques documentados y los registros de exportación. Además, la gestión de la pesquería fue transferida en 2017 al instituto nacional de pesca en lugar de a los reguladores ambientales.

Posibles sanciones a la exportación Bajo las regulaciones del Apéndice II de la CITES, las naciones deben demostrar que los envíos comerciales de animales no comprometerán la supervivencia de las poblaciones silvestres. Funcionarios del tratado confirmaron que están solicitando a Costa Rica que aporte verificaciones de que su pesquería opera de forma sostenible. Si los reguladores concluyen que faltan las salvaguardias adecuadas y las recomendaciones no se atienden, las autoridades internacionales podrían finalmente suspender los envíos de tiburón sedoso que salen del país.