Vida marina
Cumbre antártica termina sin nuevas protecciones al kril
Una comisión internacional no logró aprobar nuevas zonas de conservación en el océano Austral mientras la pesca industrial continúa en aumento.
Publicado por Mongabay · · 2 min de lectura

Un organismo internacional encargado de la conservación del océano Austral concluyó su última reunión en Australia sin acordar el establecimiento de nuevos santuarios marinos ni la aplicación de normas revisadas de captura para los diminutos crustáceos. La asamblea de 27 miembros, que incluye a más de dos docenas de naciones junto a la Unión Europea, se reunió en Hobart pero no logró alcanzar el respaldo unánime necesario para sacar adelante las políticas de conservación.
Las deliberaciones se centraron principalmente en el establecimiento de una zona marítima protegida entre las islas Orcadas del Sur y la península Antártica, una extensión reconocida como Dominio 1. Esta área marítima funciona a la vez como zona principal para las flotas comerciales y como un área de alimentación vital para la fauna nativa, como pingüinos, focas, ballenas y aves marinas que dependen de los diminutos crustáceos para alimentarse.
Demandas contrapuestas y capturas en aumento
El interés comercial por los crustáceos se ha intensificado rápidamente en los últimos años, con capturas anuales que aumentaron notablemente respecto a las cifras de 2009 hasta alcanzar el límite actual de 620.000 toneladas métricas tanto en 2025 como en 2026. El rápido ritmo de extracción obligó a las autoridades a cerrar las operaciones en agosto durante ambas temporadas, meses antes del término habitual. El aumento está impulsado en gran parte por flotas de Noruega y China en busca de ingredientes para piscifactorías, cápsulas dietéticas de uso doméstico y alimentos para animales domésticos.
Las iniciativas para incorporar nuevas medidas de protección volvieron a toparse con la resistencia de los delegados de Rusia y China, quienes bloquearon un plan de santuario presentado por Chile y Argentina que habría protegido 456.000 kilómetros cuadrados de hábitat oceánico. Por su parte, una propuesta alternativa de representantes noruegos para permitir límites de captura más altos no consiguió el respaldo suficiente entre los Estados miembros.
Grupos ecologistas piden medidas a los consumidores
Las coaliciones ecologistas expresaron una profunda frustración ante el constante estancamiento, advirtiendo que especies ya estresadas por el calentamiento climático se ven obligadas a competir directamente con los buques comerciales. Dado que la asamblea no aprueba un nuevo santuario desde 2016, las organizaciones defensoras instan a compradores y supermercados a rechazar productos derivados de estas criaturas marinas.
Los activistas señalaron que varias cadenas minoristas en múltiples continentes ya dejaron de comercializar este tipo de suplementos, argumentando que frenar la demanda pública sigue siendo la vía más práctica para reducir la presión comercial sobre las vulnerables zonas de alimentación polar.


