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Vida marina

Cómo los animales de mar abierto sobreviven en grupo

Investigadores revelan cómo la escasez de alimento, los depredadores y el agua en movimiento llevan a diversas especies marinas a agruparse en alta mar.

Publicado por Phys.org · · 2 min de lectura

Cómo los animales de mar abierto sobreviven en grupo
Imagen: Phys.org

Las aguas de alta mar presentan severos desafíos diarios para la fauna marina, caracterizados por la escasez de alimento, la abundancia de depredadores y la ausencia de escondites físicos. Según una revisión científica publicada recientemente, estas exigentes condiciones han llevado a diversos organismos de mar abierto, desde plancton microscópico hasta enormes ballenas, a desarrollar hábitos de agrupación coordinados para sobrevivir.

El análisis fue realizado por Kelly Benoit-Bird, investigadora sénior en el instituto de investigación del Acuario de la Bahía de Monterey, el MBARI, junto a William Oestreich, quien dirige un laboratorio de ecología colectiva en la Universidad de Zúrich tras completar una formación posdoctoral respaldada por la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. Su artículo colaborativo se publicó en la revista Philosophical Transactions B.

Los autores examinaron varios comportamientos sociales comunes, como desplazarse juntos en bancos, trayectos verticales sincronizados entre zonas de profundidad y tácticas cooperativas de alimentación. A lo largo del reino pelágico, que se extiende desde las capas superficiales iluminadas por el sol hasta las oscuras profundidades de la zona crepuscular, las criaturas no pueden buscar refugio detrás de rocas o vegetación para evadir a cazadores hambrientos.

Para investigar estas interacciones submarinas, Benoit-Bird dirige un equipo de ecología acústica que utiliza sofisticados instrumentos basados en el sonido. Estas herramientas avanzadas permiten a los científicos observar cómo los animales marinos localizan su sustento mientras evaden simultáneamente a sus perseguidores, arrojando una valiosa luz sobre la dinámica de los encuentros entre depredadores y presas en extensas columnas de agua.

Los investigadores determinaron que tres fuerzas principales moldean estos hábitos comunitarios: encontrar alimento escaso, escapar del peligro y hacer frente a las continuas corrientes de agua. Estas presiones físicas y biológicas han llevado repetidamente a criaturas tanto vertebradas como invertebradas a lo largo de múltiples profundidades oceánicas a desarrollar rutinas grupales sincronizadas.

Al evaluar la actividad de la fauna en el entorno vital más extenso de la Tierra, los autores explicaron que las observaciones oceánicas aportan una claridad crucial sobre por qué evolucionó la vida comunitaria y cómo los comportamientos coordinados siguen favoreciendo la supervivencia marina.